Ya hemos podido comprobar que el desarrollo sostenible abarca muchos ámbitos que nos afectan diariamente. No sólo consiste en la sostenibilidad ambiental que es la que más comúnmente se conoce.
Como personas que convivimos en la sociedad, debemos de tener en mente ciertos compromisos a nivel económico, social y ambiental para una mejor calidad de vida y un futuro. Pero esto, desde mi punto de vista es algo complicado por lo que se debe luchar ya que exige modificar unos patrones de consumo de la población, y en general los estilos de desarrollo y de vida.
En mi opinión una medida importante para cambiar el rumbo que llevamos de contaminación, de esas consecuencias económicas que dan lugar a grandes diferencias entre países “desarrollados” y “subdesarrollados”, la gestión abusiva de los recursos naturales, el consecuente calentamiento global etc, es la concientización de todas las personas ante la situaciones que nos encontramos en el mundo.
Ese rumbo del que hablo es un desarrollo sostenible, ya que la Tierra es un planeta más dentro del todo el universo, y esta es de todos/as. Es injusto que unas pocas personas abusen de forma desconsiderada por un pensamiento consumista e individualista, y otras personas tengan como objetivo principal comer para sobrevivir. Otra consecuencia que es ya conocida por todos/as es el calentamiento global, y se está comprobando su cambio climático en todo el mundo. La Tierra como base nos castiga de esta forma, y los resultados son desde inundaciones a cambios en los climas que a su vez mueren miles de especies al año, además de la muerte de personas.
Volviendo a esa conciencia que desde la educación social considero que se debe promover, es algo propio de los seres humanos y como tal debe aprovecharse. Además todas las personas dependemos de otras, somos seres que necesitamos no sólo bienes materiales, si no una serie de sentimientos completos para aproximarnos a la felicidad completa.
Una ciudad deja de ser sostenible cuando provoca el empobrecimiento del medio sobre el que se sitúa, es por ello por lo que ha de promocionarse la autogeneración de energía
La calidad de vida desde un punto de vista materialista no es suficiente, deben representar el bienestar de la persona consigo misma, con su ciudad, con sus vecinos/as, pero también sus valores, con su medio y con los miles de millones de personas que no comparten sus mismos privilegios, deben basarse en una solidaridad, en un pensamiento global. (Pensar en global y actuar en local)
Fiándonos de los científicos, si todos los seres vivos, incluyendo a las personas por supuesto, tenemos la misma base genética, ¿por qué hemos llegado a esta crisis ambiental y social? Vivimos en un mundo competitivo, dónde no nos importa lo que le suceda a nuestro compañero o compañera. Vivimos el día a día sin pensar en las consecuencias futuras. Desde esta perspectiva no comprendo las rivalidades entre sociedades, entre culturas, el por qué de prejuicios hacia ciertos colectivos, el por qué de ese machismo existente a lo largo de la historia en la mayoría de las sociedades patriarcales.
Para terminar, como todo proceso importante y decisivo puede que sea lento y costoso. Pero merece la pena trabajar desde la educación social sobre todo estas perspectivas, dónde haciendo pequeños cambios de abajo a arriba se logre parar esta doble crisis. Las intervenciones pueden ir dirigidas a todas las personas, desde la niñez hasta la vejez, ya que la educación permanente juega un importante papel en nuestras vidas. Es importante saber matemáticas o lengua, pero si ofrecemos una alternativa desde un punto de educación formal, en la que se expongan datos, se trabaje de una forma cooperativa, con unos valores contrarios a lo que ha dado lugar a esas desigualdades. Charlas de sensibilización... mostrar lo que la tierra, los seres vivos incluyendo las personas valemos y que no somos diferentes por el hecho de vivir en una zona u otra, ya que no lo elegimos, supondría un comienzo para ese cambio ambiental y social.
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